Creo que la experiencia erasmus es algo que deberían de vivir todos los estudiantes del mundo, porque no sólo te enfrentas a ciertos problemas que nunca antes habías tenido, no sólo te redescubres por completo y no sólo te das la oportunidad de tener amistades muy estrechas y que durarán por siempre.

La verdad es que en mi caso cuando todas las personas que conocía empezaron a saber que yo me iba a ir de intercambio a Madrid resultaba que todos eran expertos en cómo era Madrid, recibía montones de consejos sobre lo que debía hacer y a dónde debía ir estando ahí. La verdad los ignoré todos, y no porque me creyera que no eran válidos, pero porque cada quién vive distinto Madrid y no es lo mismo ir de vacaciones que ir a vivir.

Cuando llegué a Madrid me tardé dos semanas en darme cuenta que era real lo que estaba viviendo, estaba del otro lado del mundo conociendo lugares que sólo había visto en fotos y que poco me imaginé ver con mis propios ojos. Entrar a ESN fue para mí la mejor decisión que pude haber tomado y es el único consejo que de verdad me esfuerzo en que las personas que vayan a ir de intercambio a cualquier lugar de Europa realmente escuchen y realmente lo tomen en serio.

ESN no fue para mí únicamente un grupo de estudiantes extranjeros que iban de viaje, compartían los lunes en tándem y pasaban momentos agradables; para mí ESN fue el grupo en donde encontré amistades desinteresadas, estrechas y reales, las cuales se ahí estarán siempre. Debo confesar que estoy enamorada de Madrid pero parte de eso fue la gente con la que compartí, por eso mi mejor consejo, después del de unirse a ESN, es que se abran a la posibilidad de hacer amistades estrechas e increíbles, porque aunque en un inicio pienses que serán tus amigos sólo durante tu estancia, con el tiempo te darás cuenta que son amigos para toda la vida.

-Alejandra fue estudiante Erasmus en la Complutense en el curso 2016-2017.